La discapacidad intelectual conlleva necesidades de apoyo para el funcionamiento de la persona en diversas áreas, actividades y entornos. Nuestro objetivo es que cada persona con discapacidad disfrute su vida con la mayor autonomía posible. En amadip.esment evaluamos los apoyos de cada persona en las actividades de la vida diaria, la comunidad, el aprendizaje, el empleo, la salud y seguridad, y la actividad social. También abordamos las necesidades de recursos del entorno y de la familia. Los apoyos se recogen en un plan individualizado que revisamos periódicamente o ante cambios. Para prestar los apoyos desarrollamos actividades en diferentes ámbitos (educativo, laboral, asistencial, vivienda y ocio) en función del perfil de apoyos (intermitente, limitado, extenso o generalizado). Además, priorizamos los entornos comunitarios y que las personas puedan elegir (por ej., el tipo de actividad laboral, la vivienda o el ocio). Periódicamente, evaluamos los resultados personales en base a un modelo de calidad de vida adoptado internacionalmente.